Oramos juntos
La Coronilla de la Divina Misericordia, el Rosario y la adoración son el centro de cada encuentro.
Matrimonios que fueron levantados por la misericordia de Dios y ahora ayudan a levantar a otros. Oramos, seguimos formándonos y servimos juntos.
El enlace de los jueves y la dirección del encuentro presencial se comparten al ser aceptados.
Orar, formarnos y servir. Todo lo que hace la comunidad cabe en esos tres verbos.
La Coronilla de la Divina Misericordia, el Rosario y la adoración son el centro de cada encuentro.
Después de Resucitados el camino continúa: formación práctica para cuidar lo que Dios levantó.
Cada matrimonio sirve en un ministerio. Así sostenemos todo lo gratuito de Miserere.
La oración diaria, Inseparables y el contenido que llega a miles de matrimonios los sostiene la comunidad. Quien fue levantado, ahora ayuda a levantar.



Hay un lugar para cada uno. Ustedes eligen dónde, con el tiempo que de verdad tienen.
La casa primero. El orden nunca cambia: Dios, su matrimonio, sus hijos y después el servicio. Ningún servicio puede quitarle tiempo a su familia.
Es la puerta de entrada: estar viviéndolo o haberlo vivido.
Nos cuentan quiénes son y en qué momento están. Toma unos minutos.
Ade y Mai validan la información y conversan con ustedes.
Conocen la comunidad desde dentro, acompañados, antes de decidir.
Reciben la Cruz Matrimonial Miserere bendecida y la camiseta de la comunidad.
Primero el formulario. Después un mensaje por WhatsApp para que Ade y Mai los conozcan.
Al enviar el formulario aceptan los Términos y la Política de privacidad, incluida la autorización de uso de imagen.
Sus datos solo los ven Ade y Mai, para conocerlos y acompañarlos.
¿No carga el formulario? Escríbannos directamente por WhatsApp en el paso 2.
Al +57 304 639 0634. Ahí los atienden Ade y Mai personalmente.
Escribir a Ade y MaiWhatsApp +57 304 639 0634Resucitados está abierto a todos, sin importar su estado civil, e incluso para quien empieza solo. Así se vive después la comunidad:
Casados por la Iglesia o en camino de hacerlo. Hacen parte activa de la comunidad y sirven en un ministerio.
Parejas que no están casadas por la Iglesia. Participan de todo lo gratuito, viven Resucitados y caminan con nosotros.
Quien lucha solo por su matrimonio, o quien enviudó. Su lugar es valioso: entran por el mismo formulario.

Miserere nació cuando dos esposos rotos rezaron la Coronilla de la Divina Misericordia porque ya no les quedaba nada más. Esa noche entendimos que no hay matrimonio perdido.
Hoy la comunidad son los matrimonios que vivieron lo mismo y decidieron no quedarse con la gracia para ellos solos.
“¿Esto nos ayuda a amar como Cristo amó?” Es la pregunta que guía todo lo que hacemos.
Nada. La comunidad es gratuita. Cada matrimonio hace un aporte voluntario según sus posibilidades, y la falta de dinero nunca es impedimento.
No hace falta haberlo terminado: basta con estar viviéndolo o haberlo vivido. Es la base común de todos los que hacemos parte de la comunidad.
Pueden vivir Resucitados, que no tiene condición de estado civil, y hacer parte de Miserere como Amigos Miserere. Para hacer parte activa de la comunidad en pareja pedimos estar casados por la Iglesia o en camino de hacerlo.
Hay un lugar para ti como Asociado Miserere. Llena el mismo formulario y escríbenos por WhatsApp.
En Antioquia, Colombia. El lugar puede variar cada mes, por eso la dirección se comparte con los matrimonios aceptados.
Los encuentros de los jueves son online y se viven desde cualquier país. El encuentro presencial es para quienes pueden asistir.
No. Acompañados es un programa de pago para parejas que quieren fortalecer su relación en un grupo cerrado. La comunidad es gratuita y es para orar, formarse y servir. Acompañados no es requisito para la comunidad.
Nos escriben por WhatsApp al +57 304 639 0634. Ade y Mai validan la información, conversan con ustedes y les cuentan cómo empezar el tiempo de discernimiento.
Si viven o vivieron Resucitados, aquí hay un lugar para ustedes.
“Ten misericordia de mí, oh Dios.” — Salmo 51
No hay matrimonio perdido cuando acoge la Divina Misericordia.