La rutina gana sin pelear
El trabajo, los hijos y el cansancio van ocupando el lugar que antes tenía la pareja.
Un grupo de parejas online que se encuentra cada quince días para formarse, orar y crecer. Sin costo, sin requisitos y sin tener que estar en crisis.
Al entrar llegas al grupo de WhatsApp de Inseparables. Ahí avisamos cada encuentro y compartimos el enlace para conectarse. Al unirte aceptas los Términos, incluido el uso de imagen.
No hace falta una crisis para que la cercanía se vaya enfriando. Basta con dejar de cuidarla durante unos meses.
El trabajo, los hijos y el cansancio van ocupando el lugar que antes tenía la pareja.
Y lo que no se pone en manos de Dios termina resolviéndose a pulso, o no resolviéndose.
Sin una comunidad alrededor, los pequeños desajustes se vuelven costumbre.
Tres cosas simples, repetidas en el tiempo. Eso es lo que sostiene un matrimonio.
Un tema concreto de vida matrimonial, explicado para aplicarlo esa misma semana.
Un momento para poner delante de Dios lo que están viviendo, juntos y con otros matrimonios.
Escuchar a otras parejas que van por el mismo camino y no sentir que son los únicos.
No es una clase ni una terapia de grupo. Es una comunidad que se reúne: unos hablan, otros solo escuchan, y los dos modos están bien.
Un solo toque. No pedimos datos, ni tarjeta, ni formulario.
El primer y el tercer martes del mes compartimos en el grupo el enlace para conectarse.
Una hora, a las 6:00 p. m. hora de Colombia. Si una vez no pueden, no pasa nada: el grupo sigue ahí.
Entra hoy al grupo y recibe el aviso. No hay cupo que se agote ni inscripción que se cierre: solo un lugar donde te esperamos.
Gratuito · puedes salir del grupo cuando quieras

Miserere nació de nuestra propia historia matrimonial: crisis, fe y un camino de reconstrucción. De ahí salió la misión de acompañar a otros.
Inseparables es el espacio más sencillo de todos los que tenemos, y el que más nos gusta: parejas que simplemente deciden no caminar solas.
“No caminamos solamente desde la teoría. Caminamos desde una herida que Dios transformó en misión.”
Y más de 7.000 personas formadas en nuestros espacios.
No hay que esperar a que algo se rompa para empezar a cuidarlo.
En cada encuentro se ora en pareja, acompañados por otros matrimonios.
Es la puerta de entrada: entras, escuchas y decides después si quieres más.
¿Tu pareja todavía no quiere entrar? Entra tú. Muchos empiezan solos y el otro se suma cuando ve de qué se trata.
Inseparables es gratuito. No pedimos datos de pago ni hay cobros después.
Entrar al grupo de WhatsAppTe esperamos en el próximo encuentroPuedes salir cuando quieras
Inseparables es el primer escalón. Para quienes quieren un acompañamiento más cercano existe Acompañados, con encuentro en vivo todos los jueves a las 7:30 p. m. y formación psicoespiritual. Entra primero a Inseparables y decide después.
Sí. Inseparables no tiene costo ni ahora ni después. No pedimos datos de pago. Lo sostenemos con los productos digitales de Miserere y con las donaciones de la comunidad.
El primer y el tercer martes de cada mes, a las 6:00 p. m., hora de Colombia. Cada encuentro dura alrededor de una hora y es online, en vivo.
No. Pueden entrar los dos o solo uno. Muchos empiezan solos y el otro se suma después, cuando ve de qué se trata.
Nada. No se pierde el lugar ni hay que avisar. El grupo sigue abierto y el siguiente encuentro se anuncia igual.
Se puede solo escuchar. Nadie está obligado a contar su historia ni a participar en voz alta. Muchos pasan las primeras veces en silencio y está perfecto.
Inseparables es la puerta de entrada: gratuito y cada quince días. Acompañados es un acompañamiento más cercano, con encuentro en vivo todos los jueves a las 7:30 p. m. y formación psicoespiritual, y tiene costo. Lo natural es empezar por Inseparables.
La formación es católica y la oración también. Pueden participar parejas de cualquier punto de su camino de fe; lo que pedimos es respeto por el espacio y por los demás.
No. Es un espacio comunitario de formación y oración. Algunas situaciones necesitan atención psicológica, médica o pastoral, y en ese caso lo mejor es buscarla.
No hace falta estar mal para querer estar mejor. Entra al grupo y nos vemos en el próximo encuentro.
“Hagan todo con amor.” — 1 Corintios 16, 14
No hay matrimonio perdido cuando acoge la Divina Misericordia.